Con el cambio de estación, nuestro cuerpo empieza a pedir otra cosa. Dejamos atrás los platos mas contundentes del invierno y empezamos a buscar comidas mas frescas, ligeras y llenas de color. Y no hay mejor forma de hacerlo que aprovechando los productos de temporada que ya empiezan a llenar nuestra frutería.
Una de las opciones mas sencillas y agradecidas son las ensaladas. Pero no hablamos de la típica ensalada aburrida, sino de combinaciones llenas de sabor. Por ejemplo, una base de hojas verdes con fresas, nueces y un toque de queso suave puede convertirse en un plato espectacular en pocos minutos. El contraste entre lo dulce y lo salado es perfecto para esta época.
Otra idea rápida son los smoothies o batidos naturales. Con frutas frescas como plátano, fresas o naranja, puedes preparar una bebida nutritiva y refrescante en cuestión de minutos. Solo necesitas una batidora y ganas de probar combinaciones nuevas. Son ideales para desayunos o meriendas cuando empieza a hacer mejor tiempo.
Tambien es momento de recuperar platos sencillos como las verduras a la plancha o al vapor. Espárragos, calabacín o zanahoria, con un chorrito de aceite de oliva y una pizca de sal, pueden ser una guarnición perfecta o incluso un plato principal ligero. A veces, lo mas simple es lo que mejor sabe.
Y si buscas algo rapido para el día a día, las tostadas con ingredientes frescos son una gran opcion. Pan crujiente con aguacate, tomate o incluso fruta combinada con un toque de miel o semillas. Son fáciles, rápidas y muy versátiles.
Lo importante en esta época es escuchar al cuerpo y dejarse llevar por lo que apetece: platos mas ligeros, mas frescos y llenos de vida. Comer bien no tiene por que ser complicado, y con buenos ingredientes, todo resulta mas fácil.